Abrimos los ojos a una nueva realidad

La realidad educativa de las comunidades Shuar

El contexto actual en pandemia ha afectado de forma innegable a la educación. Existen ciertas zonas de la población ecuatoriana que, debido a su poco acceso a la tecnología, continuar con sus estudios ha sido uno de los mayores retos a los que se han enfrentado actualmente, mientras que muchos ya han optado por darse por vencido y salir de sus estudios (aproximadamente 90 000 estudiantes a nivel nacional).

Según el Instituto de Estadísticas y Censos, para el 2019 solo el 45,5% de la población a nivel nacional tenían acceso a internet en sus hogares, y específicamente en las zonas rurales, solo el 21,6%. Esta falta de recursos del sector de telecomunicaciones ha afectado notablemente a las zonas rurales, periféricas y fronterizas, limitando así el acceso universal a la educación.

Las comunidades indígenas dentro de la Amazonía han sido de las poblaciones que más han sufrido las consecuencias, ya que no todas las familias ni comunidades han logrado alcanzar estas condiciones tecnológicas y de conectividad impuestas por las condiciones de pandemia. A pesar de las clases impartidas por radio, televisión y en línea y de los mejores esfuerzos de docentes y padres de familia, hay muchos estudiantes a los que no se ha alcanzado.

Las comunidades shuar alrededor de Sucúa no son ajenos a esta situación. Antes de la pandemia, ya tenían poco acceso a la educación; de hecho, hasta hace pocos años no existían bachilleratos a los que podían acudir estos jóvenes indígenas. Sin embargo, han demostrado el querer continuar con sus estudios y con el tiempo cada vez más han sido capaces de mejorar su nivel educativo que es tan fundamental para el desarrollo de cualquier comunidad. Es así como, a pesar de todos los inconvenientes actuales, los alumnos no se rinden. Ante la carencia de conexión y dispositivos para realizar sus tareas, varios niños han tenido que juntarse para hacer sus trabajos en grupos y usar el dinero de sus almuerzos escolares para comprar recargas de internet.

Actualmente, todos podemos ser parte del cambio y apoyar a los estudiantes de estas comunidades. Junto a Fundación Amazonía Productiva, podemos aportar para que estos jóvenes guerreros, que buscan un futuro mejor, puedan adquirir materiales de estudio y apoyo pedagógico, además de tener asegurado una recarga telefónica que les brinde la conexión a internet que necesitan.

Ser parte de la causa es muy sencillo y no necesitas salir de casa. Puedes aportar con donaciones para recargas telefónicas y útiles escolares comunicándote con nosotros a través de nuestras redes sociales o directamente a través de la cuenta de banco:

Fundación Amazonía Productiva

Banco Pichincha

Cta. Cte. 2100207118

Dirección: 27 DE FEBRERO S/N y SUCRE, PUYO.

RUC: 1691712768001

Además, con el objetivo de poder abrir un nuevo centro de computo para el uso de la comunidad, buscamos personas que puedan donar computadoras. Si conoces a alguien que tenga posibilidad o formas parte de una empresa que quisiera aportar, por favor, no dudes en contactarnos.

¡UNIDOS HACEMOS LA FUERZA DEL CAMBIO!

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